Thailandia está intensificando sus esfuerzos para legalizar la marihuana y pronto permitirá a sus ciudadanos cultivar hasta seis plantas de cannabis en casa y vendérselas listas para cosechar al gobierno para fines medicinales.

“Estamos en proceso de cambiar las leyes por otras que permiten el uso médico de la marihuana con libertad,” dijo el recientemente nombrado ministro de salud, Anutin Charnvirakul, este miércoles en Bangkok. “Tenemos alta confianza en que la marihuana será una de las mayores producciones agrícolas para los hogares thailandeses. Estamos acelerando los cambios en la ley. Pero existe un procedimiento para hacerlo.”

En setiembre, Anutin aludió: “en un futuro cercano, cada familia podrá plantar cannabis en sus jardines traseros como cualquier otra planta.”

Adicionalmente al empuje histórico para las regulaciones del autocultivo, Thailandia ha construido lo que el gobierno describe como la más grande instalación a escala industrial para tratar cannabis de todo el sudeste asiático.

El 22 de setiembre, investigadores de la Maejo University plantaron 12,000 semillas de marihuana en Chiang Mai, al norte tailandés, mientras que oficiales del gobierno observaban. Las semillas fueron proveídas por el Departamento de Servicio Médico, según el Asia Times. Los oficiales esperan que las plantas produzcan marihuana medicinal en los próximos 6 meses. La Organización Farmacéutica Gubernamental (OFG) espera que la cosecha de esas plantas rinda lo suficiente para manufacturar un millón de botellas de 5ml de aceite cannábico, para febrero 2020.

¿No se trata de política?

La universidad será un centro donde gente ordinaria pueda aprender cómo plantar y cultivar cannabis de buena calidad. La cannabis no se trata de política; es un producto que puede beneficiar la salud de las personas,” dijo Anutin.

Mientras Anutin clama que la cannabis no es un asunto político, ha causado conmoción durante el transcurso de las elecciones generales thailandesas en marzo, al hacer campaña para la legalización del cultivo en casa. Lideró la campaña de su partido Bhum Jai Thai (orgulloso de ser tailandés) más temprano este año durante las elecciones parlamentarias prometiendo que cada dueño de casa podría cultivar hasta seis plantones de marihuana. Por cierto, su partido político forma parte de la coalición gobernante.

También con ello aseguró a sus votantes progreso económico, al proponer la venta al gobierno de cada planta de marihuana madura por $2,225. De ello, el propietario de una casa podría generar $13,350 por vender el lote entero de seis plantas.  Un escenario bastante atractivo, tomando en cuenta que el promedio del salario tailandés es de $8200 al año a nivel nacional (o 24,000 baht por mes).

No crece como una hierba. 

Antes de que los ciudadanos thailandeses se esperancen con una potencial ola verde, los cultivadores expertos advierten que no todas las plantas maduras producen cannabis de grado médico. Adicionalmente, las que sí lo producen son difíciles de cultivar. Los cultivadores amateur probablemente pueden producir marihuana de baja calidad. Sin embargo, de no darse el tiempo de atender las plantas adecuadamente o invertir en sus necesidades, como nutrientes o equipamiento luminoso apropiado, las flores producidas potencialmente no calificarían para uso médico, no serían comprables por el gobierno.

Los argumentos para el uso adulto:

Si el uso adulto de la cannabis se permite, los cultivadores privados podrían obtener mayores beneficios de la planta proteica con menor control de calidad.

Anutin predice que la marihuana totalmente legalizada sería un cultivo más significativo y lucrativo para Thailandia que el arroz, azúcar de caña, tapioca, goma u otro producto de la economía mayormente agrícola de su nación.

Él ha sugerido que los salarios bajos en Thailaria podrían traducirse en competitividad en mercados internacionales, de cara a las compañías de cannabis extranjeras más grandes donde los costos de manufactura son significativamente más altos. A medida que el mundo entero parece correr hacia capitalizar los posibles beneficios curativos de la planta y beneficiarse de ellos, nuevos competidores en Latinoamérica, África y otros lugares de Asia, podrían superar a Thailandia.

Anutin cree que Thailandia podría ganar ventaja competitiva al crear cepas nicho para exportación.

La Universidad de Maejo ha reportado estar desarrollando una ceba de marihuana que llaman “Issara” (independencia), que tiene un ratio THC:CBD de 1:1, según Asia Times. Thailandia se convirtió en la primera nación del Sudeste Asiático en legalizar la marihuana medicinal y el kartom, en el 2018. El uso adulto de cannabis permanece ilegal en el reino, con penas que incluyen la cárcel. Sin embargo, si Anutin continúa con el empuje supuestamente no-político, eso podría ser pronto cosa del pasado.

 

Texto original: https://www.forbes.com/sites/sarabrittanysomerset/2019/11/17/thailand-will-allow-its-citizens-to-grow-cannabis-at-home-to-sell-to-the-government/#57ea97cb591e