Mi nombre es Romina Gómez Tavera. Me gustaría transmitirles el testimonio de mi madre, Angélica Tavera Terrones. Ella es paciente diagnosticada con fibromialgia desde hace 10 años, pero sus dolencias vienen desde muchos años atrás. Los dolores de mi madre son tan fuertes, que muchas veces no podemos ni rozarle la piel. Ella ha utilizado bastantes cremas de procedencia química, no quiero nombrar marcas, pero son como 14 cremas las que ya ha usado, sin tener ningún resultado.

Una vez mi prima hermana nos contó acerca de la crema de cannabis para calmar dolores, le pedí a mi mamá que por favor la use, que la pruebe y ella acepto ¡Quedó maravillada! Ahora todas las noches se frota con esta crema y es realmente milagrosa, esta crema es la única con la que le ha pasado el dolor. Espero que en algún momento, sea accesible para todos. Es un derecho para todas las personas poder probar un remedio sin químicos, natural y con resultados eficaces.