Mi nombre es Juan Lock, médico cirujano egresado en el año 2010. Luego de culminar mis estudios universitarios en el 2011, y de laborar en diversas instituciones públicas y privadas, decido un cambio de rumbo al encontrar un sistema de salud donde el paciente lamentablemente no es prioridad.

Soy pionero en el uso del cannabis medicinal en el Perú, doy talleres y charlas al interior del país sobre el uso del cannabis medicinal en diversas enfermedades, realizando incidencia política y acudiendo a diversas movilizaciones; es que junto a asociaciones de pacientes y con ayuda de algunos líderes políticos y de opinión, se hace posible la promulgación de la ley del uso medicinal en el Perú. También es archivada una injusta denuncia penal que se me hizo por narcotráfico a mí y a otros activistas y madres de pacientes, la cual por razones obvias no progresó.
Después de este proceso soy invitado dentro y fuera del país , como Expositor en evento realizado por el Colegio médico del Perú para el personal de salud sobre el uso del cannabis medicinal de casos clínicos.
Fui expositor en Medellín, Colombia sobre el uso del cannabis en el dolor de origen neuropático. Este año fui expositor en Pereira, Colombia, sobre el uso del cannabis y enfermedades neurodegenerativas.

Ante una evidente problemática generalizada en el sector salud, se hace necesario una alternativa y eso nos lo brinda la misma naturaleza indudablemente.
Negar la efectividad del cannabis en diversas patologías en población de niños, adultos y ancianos es no reconocer un hecho que ya está y se sigue demostrando en los estudios y en los seguimientos que se realizan a los pacientes.
Ante una reglamentación de la ley del uso del cannabis medicinal en el Perú prohibicionista y limitada en datos científicos reales, es necesario seguir informando a la población que la importación de medicamentos cannábicos no es la única vía, ya que el espectro medicinal no será la más adecuada para los pacientes y el costo será muy elevado.
A todo eso le podemos sumar un alto porcentaje de medicinas adulteradas, alto costo de medicinas químicas, escases de medicamentos, dependencia a fármacos y múltiples reacciones adversas; y siendo el cannabis una sustancia de muy baja toxicidad, esto se podría revertir.
Nuestras tierras, climas y biodiversidad harían del cannabis una medicina de alta calidad y efectividad, pero de bajo costo y accesible para toda la población.

Una atención integral es la clave, donde además de la empatía y buen trato hacia la persona, se le suma el seguimiento médico del uso del cannabis que es una herramienta básica e indispensable para que el tratamiento sea el óptimo y más adecuado para el paciente, el cual se realiza mediante intercambio de información médico-paciente de forma permanente.

Cada vez más afianzado en el campo de la medicina integrativa, estoy por empezar mi cuarto y último año en medicina tradicional china (Acupuntura y Moxibustión), que estoy seguro será muy útil en todo tipo de pacientes.

JUAN LOCK ARRUNATEGUI
CMP 60081
Médico Cirujano