Soy Edgar Zamudio, papá de un bebé de 7 meses. Él nació muy prematuro, detectaron que su cerebro no se ha había desarrollado bien en la parte delantera por su temprano nacimiento. Pero era un bebé muy sano, muy tranquilo. Al pasar el tiempo los mismos neurólogos y pediatras del materno de Lima nos dijeron que no había ningún problema a seguir, porque aunque era muy pequeño tenia todo el desarrollo de un niño normal, se le hicieron muchos exámenes en estomago y cabeza.

Luego de su tercer mes, él tubo una recaída y una neuróloga le detectó una leve microcefalia por una resonancia magnética. Por ello, le hicieron más exámenes y vieron que él tenia una leve epilepsia y empezó a convulsionar y convulsionar. Nos recetaron fenobarbital de 10 miligramos, uno diario. Pero eso no le hacía nada y a los 15 días le recetaron 18 miligramos. Y le fueron subiendo la dosis constantemente, tanta era nuestra desesperación como padres porque no veíamos que hubiesen resultados que nosotros decidimos automedicarlo. Le dábamos el polvo del medicamento con la leche, por la mañana y en la noche y las convulsiones bajaron a 50%, pero el problema era que no dormía. Entonces lo llevamos nuevamente al hospital de San Borja, le hicieron más exámenes, hasta un electroencefalograma y vieron que era un niño de lo más sano. La neuróloga empezó a subirle las dosis, pero nosotros vimos que esa dosis le hacia mal, porque empezaba a vomitar, no dormía, se quejaba, etc. Vimos una reacción en él muy fuerte porque las convulsiones ya no eran un pequeño tic en la vista, si no que cada vez las convulsiones eran más fuertes. Su cuerpo se ponía duro, su piel roja y cada vez que le pasaba vomitaba, eran muy fuertes.

Hasta que en el mismo hospital, hablando con una señora que tenía un niño de 10 años, nos comentó sobre la cannabis medicinal. Y empecé a indagar e informarme, hasta llegamos al extremo de pensar en importarlo, pero era muy caro. Hasta que di con ustedes, Gotas de Esperanza y la mamá y yo decidimos dejar la medicina100%, todo ese tratamiento que ellos nos decían a largo plazo. Empezamos a usar la medicina natural que es la cannabis y nos dimos cuenta que con una gotita dejó de convulsionar. Y las convulsiones que eran de 10 a 20 diarias, se redujeron a la mitad. Al pasar los 20 días y por el peso y tamaño que iba teniendo mi bebe, la terapeuta Luisa le aumentó a dos gotitas solamente en la mañana y el bebe empezó a dejar de convulsionar. Hoy en día llevamos 4 meses con ese tratamiento y es sorprendente lo que ha hecho y hace esa medicina. Mi bebe está totalmente sano, a veces tiene convulsiones 1 o 2 cada 4 días, pero muy leves, a veces ni nos damos cuenta.

Les agradezco mucho a ustedes Cannabis Gotas de Esperanza. A ti Francesca por darnos la oportunidad de saber que hay gente buena como tú. A la doctora Luisa por su interés al atender a mi bebé. Muchas gracias, con lágrimas en los ojos les deseo todo lo mejor ¡Mil gracias!