Los activistas y pacientes que requieren del cannabis medicinal para tratar sus dolencias presentaron ante el Congreso de la República un anteproyecto para legalizar el autocultivo de este compuesto. A nivel nacional, la Ley 30681, emitida en noviembre de 2017 y reglamentada a inicios de 2019 regula el uso informado, la investigación, la producción, la importación y la comercialización del cannabis y sus derivados exclusivamente para fines medicinales y terapéuticos.

 

Si bien el año pasado se comenzó la venta formal de aceite medicinal de cannabis en una farmacia de la Digemid ubicada en San Miguel, hasta la fecha ningún otro laboratorio distribuye esta medicina en todo el país.

Asimismo, la variación del aceite que se comercializa legalmente con autorización del Ministerio de Salud (Minsa) es solo una de los más de 400 compuestos de la planta, los cuales responden a necesidades propias de cada paciente.

“La ley dice el cannabis y sus derivados, no solo el aceite. Esta planta tiene muchos derivados, cremas, vaporizadores, pastillas, todo depende de la indicación médica. Por esto es importante su regulación”, explicó Francesca Brivio, presidenta de Cannabis Gotas de Esperanza.

Es por ello que esta última organización en coordinación con la Federación de Cannabis Medicinal del Perú (Fecame) hizo llegar la propuesta para legalizar el autocultivo ante congresistas interesados en esta legislación, como Alberto de Belaúnde, Daniel Olivares y Miguel Gonzáles.

“Este Congreso es breve, entonces esperamos que en las próximas semanas el texto sea discutido en la Comisión de Salud para que pueda ser sometido a votación en el Pleno del Congreso”, sostuvo.

Agregó que, como pacientes y representantes de un colectivo, están a favor del desarrollo de la industria de salud.

“Como paciente, es mi derecho poder acceder a la medicina de la manera que lo necesite, necesitamos las tres vías de acceso: autocultivo, cultivo colectivo y por laboratorios. Debo poder ir a cualquier farmacia y comprar la dosis que necesito. Pero así se vendiera en todas las farmacias, no siempre vamos a encontrar la combinación, ni la manera que la usamos, no es una medicina estandarizada. Entonces proponemos hacerlo nosotras de manera segura, legal y regulada por el Estado”, refirió.

JUICIO POR AUTOCULTIVO

Por su parte, en octubre de 2019, Brivio solicitó autorización al Minsa para realizar el autocultivo de cannabis para uso medicinal y personal.

Luego de casi un año, dicho sector le negó el permiso y recordó que solo los grandes laboratorios están autorizados legalmente para sembrar cannabis.

Ante ello, la activista anunció a través de sus redes sociales que acudirá a la vía judicial. “No tengo acceso legal a mi medicina, necesito vaporizar las flores además de mis aceites de THC y cremas. Tendré que ir a juicio”, escribió en su cuenta de Facebook.

La también paciente de cannabis indicó que esta medida se ha tomado antes en otros países de forma exitosa.

“La falta de regulación nos expone a un mercado paralelo e informal. No es justo que se nos criminalice, estamos hablando de derechos fundamentales de acceso a la salud”, aseveró a este medio.