“La ilegalidad de la cannabis es indignante, un impedimento para la utilización total de una droga que ayuda a inducir serenidad e introspección, sensibilidad y compañerismo tan desesperadamente necesario en este cada vez más loco y peligroso mundo.”  —Carl Sagan.

Sin lugar a dudas una de las mentes más prolíficas del siglo XX, Carl Sagan es conocido por sus inmensas contribuciones a la ciencia, aclamados trabajos de ficción y su hit televisivo Cosmos, que hasta el momento ha sido visto por al menos 500 millones de personas a lo ancho del mundo. De lo que no se dice mucho es el hecho de que Carl fue un ávido usuario de cannabis por casi toda su adultez, y creía ardientemente en que la planta era abrumadoramente positiva para sí mismo y para la humanidad.

Aunque fue forzado a mantener sus opiniones en privado por miedo a repercusiones legales y vocacionales, hay amplia evidencia recolectada a través de la vida de Sagan que plasma una imagen detallada de su relación con esta planta prohibida.

Sagan nació en el auge de la era de “Reefer Madness”, cuando los reclamos sensacionalistas contra la cannabis no paraban. Era común pensar que unos cuantos calos de marihuana podían ocasionar violencia, psicosis y extrema adicción. A los 25 años, cuando era un estudiante de PhD en la Universidad de Chicago, Sagan empezó a relacionarse con un grupo de amigos que fumaban ocasionalmente. Ya que ninguno de ellos parecía tener conducta de adicto, Sagan empezó a usarla él mismo. Carl continuaría fumando de manera regular por el resto de su vida.

Carl Sagan, alias “Sr. X”

En 1969, Sagan decidió que era hora de hablar en contra del estigma ligado a lxs consumidores de cannabis. Su carrera, como sea, pendía de una precaria incertidumbre – Harvard le había negado su permanencia el año anterior y no sería un profesor tiempo completo en Cornell hasta 1970. Admitir ser parte de un tabú tan grande pudo haberle costado entrar en la lista negra de la academia.

Fue entonces que redactó un ensayo anónimo para el libro La marihuana reconsiderada bajo el pseudónimo de “Sr. X,” en el cual atestiguaba la utilidad y elevaba apreciación estética que le brindaba la cannabis. En un párrafo, reunió una serie de revelaciones que llegaron a él mientras estaba elevado:

“Después de una hora de trabajo extremadamente duro me di cuenta de que había escrito once pequeños ensayos acerca de un amplio rango de temas sociales, políticos, filosóficos y de biología humana. Por problemas de espacio, no puedo entrar en detalles sobre estos ensayos, pero según las señales externas, tales como reacciones públicas y comentarios de expertos, parecen contener contemplaciones válidas. Las he usado en direcciones de graduaciones universitarias, lecturas públicas, y en mis libros.”

Cannabis y la civilización temprana

Sagan tenía claramente una profunda fascinación tanto por los efectos que experimentaba al usar cannabis y su historia con la humanidad. En su libro de 1977, Dragones del Edén, habla de su admiración por los cazadores de pigmeos que lo único que cultivaban era cannabis y la fumaban ritualmente antes de pescar con lanza. Incluso sugirió: “Sería irónicamente interesante si en la historia humana el cultivo de marihuana condujera en general a la invención de la agricultura, y por ende de la humanidad.”

Es difícil determinar si Carl estaba en lo correcto con esta declaración monumental, pero la cannabis ciertamente ha impactado a los humanos por al menos algunos cuantos miles de años. En el 2008, se descubrió al noroeste de China un sitio de entierro que contenía la evidencia más antigua de uso psicoactivo de cannabis en toda la historia. Sobre las plantas de 2700 años (cuyas semillas aún contenían THC) se creyó que eran usadas como parte de un ritual funeral chamánico ancestral.

Abogacía cannábica en la vida de Sagan

Gracias a la exhibición de la “Librería del Congreso” de las correspondencias personales de Carl, sabemos ahora que en el ámbito privado expresó tajante oposición hacia las leyes de drogas de su tiempo. De hecho, hay cuatro cajas de sus cartas enfocadas al tópico de la reforma política.  Sagan expresó serias preocupaciones por las repercusiones dañinas de las leyes vigentes, e hizo preguntas provocativas, como si es que la enrome cantidad de dinero gastado en drogas (hasta medio trillón de dólares, según sus fuentes) corromperían a la policía y servicios de inteligencia.

Dejando de lado su pasión por la reforma en drogas, Sagan fue forzado a lo largo de su vida a mantener en privado sus opinions por el bien público de su carrera profesional. En 1989, por ejemplo, la NASA hizo que sus empleados firmaran un contrato declarando que no usarían drogas. Sagan se indignó por esto, y en una carta al autor de La marihuana reconsiderada, el Dr. Lester Grinspoon del “Centro para la Salud Mental de Massachusetts”, declaró  que la medida era “asimétrica comparada con otros crímenes – no estamos obligados a firmar un juramento de que no asesinaremos a nuestros compañeros de trabajo, por ejemplo.”

Las visiones de Carl Sagan acera de la marihuana medicinal

A Sagan le disgustaban profundamente las firmes e ilógicas políticas que hacían que las personas viviendo con enfermedades terminales accedieran a cannabis medicinal. En una rebuscada entrevista grabada, Sagan manifestó su desaprobación hacia la “irracional política oficial del gobierno” de que a los pacientes en estado terminal no se les debería suministrar cannabis por riesgo de adicción.

“No hay evidencia de que es una droga adictiva, pero incluso si la hubiera – esa gente esta muriendo ¿De que lxs podemos salvar?

Hacia el final de su fatal batalla contra el cancer, el mismo Sagan utilize cannabis para calmar su paso hacia sus días finales. Según su esposa. Ann Druyan, lo ayudaba a “reenfocarse en la belleza de la vida en medio de tal tortura.”

Ann Druyan y el legado de Sagan

En las dos últimas décadas desde su muerte, Druyan ha continuado peleando meticulosamente por la abogacía cannábica. Del 2006 al 2010, fue presidente de la NORML (Organización Nacional para Reformar las Leyes de Marihuana), y hasta el día de hoy mantiene un lugar en el consejo directivo. Aquí hay un video de ella hablando sobre la relación de su familia con la cannabis: https://www.youtube.com/watch?v=Pqnw01WOYAw&t=29s.

“Para mí es un sacramento, algo que debiera ser usado sabiamente en el contexto de una existencia familiar de amor.”

Carl Sagan mantuvo la convicción de que una población que tomara interés en la ciencia caminaría hacia tomar decisions políticas inteligentes. El progreso increíble del movimiento para la legalización, impulsado por el deseo de entender completamente los efectos de la cannabis, sostiene esta creencia. Pese a que es profundamente deprimente saber que un hombre tan grande ya no vive entre nosotros, podemos continuar elevando su legado al pelear para mejorar nuestra propia literatura científica y tomar las mejores decisiones posibles en el futuro.

Fuente: https://www.leafly.com/news/lifestyle/carl-sagan-cannabis