Traducido de Project CBD por CGDE, enlace original: https://www.projectcbd.org/culture/women-patient-cannabis-activists-fighting-change

 

El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer – una occasion para celebrar las tremendas contribuciones hechas por mujeres a través del globo y, al mismo tiempo, resaltar los desafíos e desigualdades que aun enfrentan. Project CBD ha elegido honrar a distintas mujeres pacientes activistas que están peleando por un cambio legislativo en el panorama global de la cannabis medicinal.

Cada una de estas cuatro mujeres perfilaron en este artículo tener un nexo que va mucho más allá de la cannabis. Sus vidas fueron cambiadas para siempre cuando la enfermedad les tocó a la puerta. Ninguna de ella encontró alivio a su sufrimiento en lo que las drogas farmacéuticas modernas tenían para ofrecer. Solo la cannabis les ha ayudado a retornar a la calidad de vida que tan cruelmente les fue arrebatada.

Sus historias podrían haber acabado ahí y, francamente, para la mayoría de nosotras hubiera sido suficientemente destacable. Sin embargo, estas mujeres vieron un problema que precisaba de una solución – pacientes como ellas estaban en la ilegalidad al usar cannabis como medicina. Vieron que, a menos que se levanten y sean contadas, las cosas nunca cambiarían. Entonces haciendo uso de su limitada energía física y fuerza, a su propio modo, han movido montañas.

 

Francesca Brivio

 

Francesca Brivio de Perú estaba viviendo una vida que muchos sueñan como actriz, presentadora de TV y periodista. Pero, en el 2009, empezó a tener ronchas en el brazo que, eventualmente, tomaron todo su organismo, hasta que un día fue de emergencia al hospital por un shock anafiláctico.

Prueba tras prueba fallaron en explicar qué era lo que estaba pasando, y a pesar de ver a prácticamente todo especialista en Perú, Francesca no sabía qué era lo que estaba causando sus extraños síntomas. A esta altura, su cuerpo casi se había apagado, estaba en silla de ruedas y se le había prescrito de todo: desde quimioterapia hasta esteroides.

Fue en la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, donde finalmente la diagnosticaron con mastocitosis sistémica, una rara enfermedad autoinmune. Sin embargo, un diagnóstico no significaba que los doctores tuvieran éxito al manejar sus síntomas.

Se sentía desesperada – hasta que la cannabis entró en su vida. Aceptando el calo de un porro en un día feriado experimentó por primera vez cómo su dolor y náusea se aliviaron usando cannabis. Instintivamente, Francesca supo que había encontrado la medicina que necesitaba. En meses, dejó toda medicación con prescripción. Mediante ensayo y error, estableció que vapear flores de cannabis con abundante THC podía manejar sus síntomas exitosamente.

En este punto, utilizar cannabis medicinalmente en Perú era ilegal, así que Francesca decidió usar su estatus de celebridad para aportar al cambio.

“Conocía mi privilegio,” dice Brivio. “Entonces, comencé a hablar sobre ello e ir a shows de TV y salir en la portada de revistas. Por el hecho de que estaba en muy mal estado, y ahora estoy mucho mejor, decían cosas como: “Oh, miren a Francesca, está usando cannabis.”

Mediante su ONG Cannabis, Gotas de Esperanza, Francesca ha hecho un trabajo crucial para mejorar el acceso legal a la cannabis medicinal en Perú. La ONG sirve, además, como fuente educativa para pacientes y doctores. También fundó CannaHope, una clínica con el Dr. Max Alzamora, especialista en medicina cannábica peruano.

Sin embargo, ser tomada con seriedad como mujer en el Perú, un país machista por siglos, ha sido un desafío para Francesca.

“Es muy conservador y las mujeres no se ven como iguales. Fue duro porque soy una mujer y tengo una voz para usar. Y a alguna gente no le agrada eso,” comparte cándida. “Es como si a las mujeres nos vieran como buenas cuidadoras, pero no para liderar. Como si te dijeran: “Gracias, por tu trabajo, pero ahora muévete. Ahora nosotros vamos a hacer que esté negocio funcione.”

Pero cualquiera que crea que Francesca se apartará del camino ha subestimado su determincación de asegurar que pacientes sean quienes están al centro del desarrollo de productos de cannabis medicinal en el Perú. Es por eso que está en el proceso de desarrollar su propia marca de cannabis medicinal: Hope by Fran Brivio.