Publicado por Fundación Daya en Kanabbia: https://www.kannabia.com/es/blog/la-terapia-cannabica-me-ha-sorprendido-entrevista-al-doctor-chileno-diego-cruz

 

Diego Cruz Oyarce es Médico-Cirujano de la Universidad de Santiago de Chile. Cuenta con formación en Urgencia Pediátrica y actualmente está cursando estudios de Máster en Medicina de Montaña en la Universidad de Varese, Italia. Trabaja atendiendo pacientes en Fundación Daya, asesorándolos en la implementación de sus tratamientos con terapia cannábica.

F. D. – ¿Para qué patologías, dentro de tu área, están comprobados los beneficios del cannabis?

D. C. En urgencia infantil sería en convulsiones, pero en los servicios de urgencia, por cómo están las cosas en el ambiente pediátrico, aún no se utiliza cannabis medicinal en el área hospitalaria en Chile. Si se llega a utilizar, podría usarse en potenciales crisis convulsivas versus algún tipo de benzodiacepina, pienso. Ese es el potencial que le veo en urgencia pediátrica a corto plazo.

F. D.- Profesionalmente hablando, ¿qué caso te ha impactado o impresionado más?

D. C. En general el cáncer. Ver pacientes con cáncer de mal pronóstico, personas que están con quimio o radioterapia, que toleran bastante bien el tratamiento en base a cannabis como terapia coadyuvante o como cuidados paliativos, tiene excelentes resultados. Lo mismo ocurre al utilizar cannabis medicinal en dolor neuropático, en neuralgia del trigémino, por ejemplo; hay resultados muy llamativos en pacientes que han probado con muchos tratamientos, con muchas terapias, sin buenos resultados. La terapia cannábica me ha sorprendido en cuanto a los resultados en disminución y manejo del dolor.

F. D. – ¿Y algún caso en particular?

D. C. Colomba es mi paciente estrella, ella está con dosis muy bajas de cannabinoides, tolerando muy bien la quimioterapia para su leucemia. Colomba tiene 4 años, y está con 12 gotas cada 8 horas de macerado de cannabis en aceite de oliva. Lo tolera bien y no nos hemos visto en la necesidad de pasar a resina u otros formatos de mayor concentración de cannabinoides. La verdad es que está con quimioterapia y macerado de cannabis con buenos resultados, con una muy buena tolerancia a la combinación de ambos tratamientos.

F. D. – ¿Cómo ves el tema del cannabis medicinal en el mediano y largo plazo?

D. C. Gigantesco, porque cubre muchas patologías, hay muchos cannabinoides y otros componentes de la planta por estudiar, hay mucho por investigar y conocer. La verdad es que, teniendo una medicina que es tan segura, que es lo más significativo, hay mucho por hacer. A mediano y largo plazo hay un universo entero por descubrir.

F. D. – ¿Cómo mezclas la medicina tradicional con la medicina más natural?

D. C. Lo bueno es que el cannabis es muy coadyuvante, tiene muy pocas limitaciones; da mucha tranquilidad usarlo. No hay grandes interacciones; daño hepático sería una de ellas en caso de usar fármacos con gran carga hepática, o problemas cardíacos severos, pero fuera de eso, se llevan muy bien. El perfil de seguridad del cannabis es muy amplio.

F. D. – ¿Cómo fue tu cambio profesional entre el antes y después de conocer los beneficios del cannabis medicinal?

D. C. Todavía estoy en ese proceso, pero me ha encantado el potencial medicinal que tiene, a nivel inmunológico, dolor crónico, incluso su potencial antitumoral, creo que hay mucho que hacer y hay estudios de casos en que se avanza, y eso es lo que más me ha gustado. Y tener una alternativa de medicamento que puedes cultivar en el patio de tu casa o en tu armario, me parece fantástico.

F. D. ¿Qué le dirías a tus colegas que aún viven con el tabú del cannabis?

D. C. Que revisen la evidencia que hay en Ministerios de Salud, incluso en el norteamericano. Que revisen PubMed y busquen cannabis, y verán estudios multicéntricos con muchos pacientes. Les diría que estudien primero, que vean y conozcan, y que en algún momento lo prueben, y que vean que el uso medicinal de esta planta es seguro por su baja toxicidad, no es que Satanás se meta en el cuerpo, no genera efectos adversos serios, bajo ningún punto de vista.  El cannabis es una planta muy segura, mucho más que diversos medicamentos tradicionales.

F. D.- ¿Cuáles serían los grandes cambios en cuanto a cannabis medicinal si comparamos lo que tenemos hoy y lo que había hace 5 años?

D.C. Yo creo el ingreso de los bancos de semillas. Eso ha mejorado y estabilizado muchas razas que tienen mayores concentraciones de cannabinoides, y mucha gente está cultivando de manera más seria, está entendiendo mejor el proceso de cultivo. Creo que en 5 años ha habido un cambio muy significativo. Además, el cambio en vías de administración, cada vez más amistosas, desde vaporizar hasta macerado, resina, tintura madre, ungüento; creo que ahí está el gran cambio.

F. D.- En muchos países, ven a Chile a la vanguardia en materia de cannabis medicinal. ¿Por qué crees tú que se da?

D. C. En gran parte por Fundación Daya. Si bien llevo poco tiempo trabajando en Daya, sí conocía la organización hace bastantes años. Una organización que ha hecho un trabajo muy serio, muy caso a caso y que se ha dedicado también a hacer investigación científica, además de la atención de pacientes.

Además, Chile es una región donde tradicionalmente ha habido mucho uso de cannabis, por lo que no existe tanta estigmatización como en otros lugares. Es una planta que ha estado por muchos años en territorio chileno.

F.D. – ¿Qué beneficios encuentras que existe en autocultivar tu propia medicina?

D. C. Desde el hecho de cuidar a un ser vivo, tener algo verde y regarlo, al hecho de ver que estás haciendo tu propia medicina con los ingredientes que tú le pones, con las intenciones que tú le das, ya es algo que ayuda mucho en un tratamiento. Va desde lo más químico orgánico, hasta el manejo más emocional, siendo consciente de la energía psíquica que le das al proceso.