Me llamo Pamela Vergara, tengo 35 años y desde los 12 años sufro de dolores musculares crónicos.

 

Hace unos 7 años me detectaron fibromialgia y fatiga crónica y para lidiar con estas molestias, recurrí a la acupuntura, practicaba meditación y hacía ejercicios interdiario. Todo esto me ayudaba mucho, pero aún así, esta condición iba avanzando. Me recetaron medicamentos que definitivamente no quería tomar, pues eran muy agresivos y la verdad es que no quería dañar órganos de mi cuerpo, así que preferí irme por lo natural.

Con el confinamiento por el Covid, caí en crisis, pues no podía ir a mis tratamientos de acupuntura y tampoco a mis sesiones de meditación, ni al gimnasio. Tenía dolores musculares muy fuertes, depresión, no tenía absolutamente ganas de nada.

Entré en un círculo vicioso, pues la depresión hacía que no me mueva y no pueda realizar mis actividades y eso generaba más rigidez, contracturas, migrañas y todo esto me deprimía aún más. Tenía síndromes premenstruales muy duros y ni qué decir del período menstrual…. Sufría de insomnio, pues me costaba dormir o despertaba en las madrugadas y no lograba conciliar sueño, haciendo que empiece mal mis días, despertando de peor ánimo que al acostarme.

Hace casi tres semanas, tuve una teleconsulta con el Dr. Max Alzamora y él me recetó CBD para el día y CBN para la noche. Durante el día, el CBD me ayuda mucho para mantenerme con energía y mejor humor y en la noche dormía mejor y de corrido con el CBN. A la semana de tomar las dosis medicadas, me empecé a sentir mucho mejor y tuve la energía suficiente para matricularme en clases de KO y Yoga Soul diariamente y por las noches meditación.

Hago 2 horas de ejercicios diarios y media hora de meditación. Mis dolores han disminuido significativamente, logrando tener mayor energía, concentración y ahora me despierto todas las mañanas súper tempranito (antes de las 6 a.m.) y de muy buen ánimo lista para arrancar con mis rutinas. Ya no estoy tomando el CBN, pues con mi gran actividad y energía diaria, caigo rendida y tengo buen descanso. Sigo tomando CBD para poder dar al máximo en mis dos horas de ejercicios diarios, mis rutinas y en mis actividades con mi hija.

No he tenido síndrome premenstrual y mi periodo menstrual es mucho más llevadero. Ahora ya puedo jugar con mi hija y tener buena relación con mi familia. Mi esposo nota totalmente el cambio y se impresiona que no me irrite por cualquier como antes y vea la vida con más positivismo.

Agradezco a la naturaleza por brindarnos todo lo que realmente necesitamos para sanar y para vivir y a los profesionales, como el Doctor Max Alzamora y Gotas de Esperanza que se encargan de estudiar y hacernos llegar estos grandes tesoros para vivir en más armonía.”