El Gobierno británico revisa la normativa que permitiría el uso de los medicamentos derivados del cannabis, después de comprobar que existen evidencias de sus beneficios en distintas patologías.

El Reino Unido se ha acercado un paso más a la legalización del uso medicinal del cannabis,después de que un informe concluyera que su uso aporta beneficios para los pacientes con distintas patologías. Actualmente, el gobieno británico está revisando la normativa que permitiría el uso de los fármacos derivados de dicha planta ilegal.

El estudio demuestra que el cannabis puede ayudar a las personas que sufren de dolor crónico, esclerosis múltiple, náuseas y vómitos inducidos por la quimioterapia. Además, también registra evidencias de que esta sustancia puede mejorar el sueño de los pacientes que sufren de apnea del sueño, fibromialgia, dolor crónico y esclerosis múltiple.

Este debate salió de nuevo a la luz el pasado mes de junio, cuando en el aeropuerto de Heathrow se confiscó a una madre un fármaco hecho de cannabis para la epilepsia de su hijo de 12 años que había comprado en Canadá. Un hecho por el que el gobierno se vio obligado a rectificar y utilizar un poder excepcional para devolverle el aceite medicinal después de que el menor ingresara en el hospital con convulsiones.

Un informe recoge que el cannabis puede ayudar a las personas que sufren de dolor crónico, esclerosis múltiple, náuseas y vómitos inducidos por la quimioterapia

Este caso causó un gran revuelo a nivel mediático y un debate a nivel nacional sobre el uso del cannabis, que obligó a la administración a realizar otra revisión de la normativa reguladora de estos fármacos. Justo el pasado mes, Canadá se convirtió en el segundo país del mundo en legalizar por completo la marihuana, poniendo fin a 90 años de prohibición. Por otro lado, en varios países, incluidos Alemania, Italia y Dinamarca, su uso con una prescripción es legal.

El Consejo Asesor Británico sobre el Uso Indebido de las Drogas considerará ahora en la segunda parte de la revisión si se deben hacer cambios en la clasificación de estos productos con una evaluación del “equilibrio de daños y necesidades de salud pública”, aunque de ninguna forma la actualización no considerará la legalización de la droga para fines recreativos.