En un grupo de 780 pacientes con VIH y dolor crónico, los que consumían cannabis tenían una proporción más baja de prescripción de opioides. 372 utilizaron opioides prescritos. Entre los consumidores de cannabis la proporción fue un 43% inferior a la de los no consumidores. Los autores concluyen afrimando que sus “datos sugieren que la nueva legislación médica sobre el cannabis podría reducir la necesidad de analgésicos opioides para el tratamiento del dolor, lo que podría ayudar a abordar los eventos adversos asociados con el uso de estos analgésicos opioides”.
Universidad de la Ciudad de Nueva York, Escuela de Medicina, EE.UU.

Sohler NL, et al. Subst Use Misuse. 2018:1-6.