La próxima semana Canadá se convertirá en el primer país del G7 en votar para legalizar y regular cannabis.

Se une a Uruguay y nueve estados de EEUU, probablemente sea seguido por Nueva Zelanda, que tiene programado un referéndum para legalizar cannabis en los próximos tres años.

Los políticos alrededor del mundo están despertando los beneficios de los mercados cannábicos regulados para proteger a sus ciudadanos y promover la salud pública.

Así, también, hay muchas voces que hablan parecido acá en el Reino Unido. La “Asociación Médica Británica”, el “Periódico Médico Británico”, la “Sociedad Real de Salud Pública” y el “Colegio Royal de médicos han respaldado todos reformar las leyes sobre drogas por el bien de la salud pública.

Pero el gobierno lamentablemente se queda atrás, aferrándose a un modelo fallido concentrado en la criminalización, que pone la salud de la gente en riesgo. Es hora de que políticos de los partidos políticos más grandes den un salto hacia este desafío de la salud pública, así como hicieron con el alcohol y el tabaco.

La evidencia es clara: la prohibición no funciona. El año pasado 2.1 entre los 16-59 años de edad en Inglaterra y Gales usaron cannabis. En un mercado irregulado, ellos tienen poca noción de sus contenidos o de su poder.

Estudios sucesivos este año, del analista de políticas de drogas Volte Face y de la Dra. Marta di Forti en el King´s College London, mostraron que un mercado ilícito dejado en manos de bandas criminales está tirando para arriba la potencia y toxicidad del producto.

La única manera de abordar este problema en pos de proteger a la gente joven es explorar ideas para un mercado regulado. Solo entonces podremos restringir a quienes lo compran y qué es lo que compran, y así proveer información sobre salud pública genuina acera de los riesgos asociados a la cannabis.

Tal como parece, la única gente beneficiándose de un enfoque de tolerancia-cero hacia la cannabis son pandillas molestas y carteles de droga internacionales.

Un Mercado cannábico regulado también alzaría los fondos vitales de la NHS:  1 billón de libras anualmente es un estimado conservador, probablemente sería mucho más.

El reporte de “Acciones de Salud para contra la Pobreza” subraya a la cannabis como un flujo sin explotar para la NHS, calculando que ella podría pagar por todas las parteras en Inglaterra, con el dinero que haya sobrado para costear educación en materia de drogas, reducción de daños y servicios de salud mental.

Hace unos meses, visité el estado de Washington, donde vi de primera mano cómo una regulación ajustada puede funcionar. La Tabla de Licor y Cannabis, el organismo regulador del estado, combina estrictos límites de edad y campañas para dar advertencias de salud al respecto en colegios, redes sociales y población en general mediante carteles a lo largo del estado.

Desde la legalización en el 2014, el estado de Washington ha ingresado a sus arcas en recaudación impuestos 1 billón de dólares, del cual casi el 80% proviene de los sistemas judicial y de salud. La dependencia a opiáceos es baja a lo ancho del estdo, el uso de cannabis en niños es una línea plana y la política estatal de Washington ahora puede enfocarse en eliminar lo que remanece del mercado negro.

El primer paso para el Reino Unido sería trasladar la responsabilidad de las políticas de drogas al Departamento de Salud y Cuidado Social. Podríamos establecer un panel de expertos para desarrollar el modelo más efetivo para un mercado regulado y luego diseñar una autoridad regulatoria de cannabis para que lo implemente.

No sólo es lo correcto para hacer, está adquiriendo popularidad política también – 53% de la gente apoya apoya la descriminalización o regulación legal, con mayoría entre los jóvenes votantes. Los políticos de todos los partidos pueden permitirse ser valientes en esta cuestión, respaldados por la evidencia.

Mientras que los gobiernos continúan ignorando la riqueza de la evidencia de los profesionales de la medicina, los expertos en salud, en drogas, agentes del orden y desarrolle organizaciones con el fin de sostener una política fallida, las bandas criminales han explotado el comercio de cannabis por demasiado tiempo. Es hora de recuperar el control.

 

Fuente:  https://www.theguardian.com/society/2018/jun/02/why-we-must-legalise-cannabis-public-health