El asesor científico de Project CBD, Jahan Marcu. PhD, nos cuenta acerca de los peligros ocultos de propilenglicol y los lapiceros vapo que se sobrecalientan.

 

Peligros ocultos del propilenglicol

Los aparatos electrónicos portátiles, conocidos como “lapiceros vapo”, están ganando popularidad entre los usuarios de marihuana medicinal y recreacional porque son una forma de administrarse una dosis conveniente, discreta y presumiblemente benigna de cannabis. Pero ¿Qué tan seguros son los lapiceros vapo y las soluciones líquidas que albergan los cartuchos en estos dispositivos? ¿Quién sabe que se está realmente inhalando realmente?

Se cree que el vaporizar es un método más seguro de administración que el inhalar humo de marihuana, el cual contiene sustancias nocivas que podrían irritar a los pulmones. Ya que un vaporizador calienta el aceite concentrado de flor de cannabis sin quemarlo, los ingredientes activos de la planta se inhalan, pero sin humo. Al menos así es como debería funcionar.

Pero podría haber un lado oculto de los lapiceros vapo, que son manufacturados en China (usualmente) y luego marketeados y utilizados sin controles regulatorios. Disponibles en línea y en dispensarios de marihuana medicinal, los lapiceros vapo contienen un mecanismo de calentamiento operado por una batería que puede, a altas temperaturas, transformar solventes, agentes de sabor y varios tipos de aditivos contenidos en las soluciones de los cartuchos en carcinógenos y otras sustancias tóxicas.

 

Propilenglicol en vapos

Una preocupación en particular: el propilenglicol, un químico ampliamente usado que se mezcla con el aceite de cannabis o cáñamo en muchos de los cartuchos de lapiceros vapo. El propilenglicol, un compuesto diluyente y almibarado, es también el ingrediente primario en la mayoría de las soluciones de nicotina para cigarrillos electrónicos. A altas temperaturas, el propilenglicol se convierte en otros pequeños polímeros que pueden dañar el tejido pulmonar.

Los científicos han estudiado bastante el propilenglicol. Se encuentra en una gran cantidad de artículos comunes de casa- cosméticos, pañitos húmedos, fármacos, cómida para mascotas, antifriz, etc. La FDA y Health Canada han catalogado al propilenglicol como apto para la ingesta humana y aplicación tópica. Pero la exposición a su inhalación es otro asunto. Muchas cosas son seguras para ingerir, pero peligrosas para inhalar.

Un estudio del 2010 publicado por el International Journal of Environmental Research and Public Health concluyó que el propilenglicol que circula en el aire en interiores puede inducir o exacerbar el asma, eczema, y muchos otros síntomas de alergia. Se dice que los niños son especialmente susceptibles a estas toxinas en el aire.  Una revisión toxicológica anterior advirtió que el propilenglicol, presente siempre en la laca, podrían ser dañinos porque algunas de las partículas del aerosol se alojan profundo en los pulmones y no son respirables.

Cuando el propilenglicol se calienta por una bobina de metal al rojo vivo, el riesgo potencial por inhalación se incrementa. El calor de alto voltaje puede transformar el propilenglicol y otros aditivos de los vapos en carbonilos. Los carbonilos son un grupo de químicos que causan cáncer que incluyen al formaldehído, que ha sido vinculado a abortos espontáneos y poco peso al nacer. El formaldehído, resultado conocido del quiebre térmico del propilenglicol, es un carcinógeno grupo 1 de la International Agency for Research on Cancer.

Por su baja toxicidad oral, el propilenglicol es clasificado por la FDA  como “reconocido generalmente como seguro” (GRAS) para uso como aditivo en comida, pero esta evaluación se basó en estudios de toxicidad que no involucraban calentar ni respirar propilenglicol.

 

Compuestos saborizantes

Los agentes saborizantes aprobados por la FDA, presentes en cigarillos electrónicos y algunos cartuchos para vaporizar, suponen riesgos adicionales al ser inhalados en lugar de ingeridos.  Estos compuestos saborizantes suaves y cremosos (diacetil y acetil propioleno) son asociados con enfermedades respiratorias al ser inhalados en cigarillos electrónicos de tabaco. Otro compuesto dañino al inhalar pero seguro al ingerir es el canela ceylon, que se vuelve citotóxico al aerosolizarse.

 

Vaporización segura

Actualmente, no hay evidencia conclusiva de que los usuarios frecuentes desarrollaran cáncer u otros tipos de enfermedad si inhalan contenidos de cartuchos para vaporizar. Esto es porque se sabe poco acerca de los efectos a corto o largo plazo de inhalar propilenglicol y otros ingredientes presentes en los cartuchos saborizados para lapiceros vapo. Muchos de estos cartuchos son

A diferencia de los lapiceros vapo, el vaporizador Volcano ha sido probado en cuanto a seguridad y farmacocinética (medición de qué hay en la sangre y cuánto tiempo se mantiene ahí). La data reunida sugiere que el vaporizar la planta entera de cannabis expone al usuario a menores cantidades de carcinógenos de cara al fumar y disminuye los efectos colaterales (como reacciones a la aspereza del humo).

Pero los vaporizadores no-portátiles como el Volcano podrían suponer problemas de salud si es que la flor de cannabis a vaporizar está por debajo de los estándares de seguridad botánica. Un artículo reciente en el Journal of Analytical Methods da cuenta de que altos níveles de amoníaco son producidos al vaporizar cannabis cultivada incorrectamente, quizá debido a la falta de circulación del agua en cultivos hidropónicos. Existe cada vez más información que sugiere que los químicos utilizados para que la planta desarrolle concentraciones de THC descomunales podrían quedarse en el producto terminado.

 

Texto original: https://www.projectcbd.org/industry/how-safe-your-vape-pen